Tarazona de la Mancha está situada al norte de la provincia de Albacete, en la comarca Mancha-Jucar-Centro, rodeada por los términos municipales de Villalgordo del Júcar, La Roda, Fuensanta, Montalvos, La Gineta, Albacete y Madrigueras. Historia
Se han encontrado vestigios de los períodos paleolítico y neolítico en diversos lugares del término municipal. También hay yacimientos de la II edad del bronce, ibéricos y multitud de restos romanos, incluido un puente aun en uso. Durante la Baja Edad Media, las tierras del término de Tarazona fueron parte del Concejo de Alarcón, hasta que en 1.476 pasaron a pertenecer al Marquesado de Villena. El actual pueblo fue fundado por vecinos de Villanueva de la Jara sobre una antigua aldea llamada Casas de Cuarto Alto, a mediados del siglo XV. En la época de Carlos I se iniciaron gestiones para conseguir el título de villa, pero fue Felipe II quien el 11 de octubre de 1.564 le concedió el Privilegio de Villazgo, dándole jurisdicción hasta el río Júcar. Durante el reinado de Carlos III, Tarazona de la Mancha fue capital de Corregimiento. De ella dependían Madrigueras, Quintanar del Rey y Villagordo del Júcar. En 1.779 se le concedió el privilegio de realizar un mercado semanal libre de impuestos. Después de la Guerra de la Independencia, se crearon las provincias, y Tarazona de la Mancha pasó a depender del Obispado de Cuenca. En 1.833 se produjo una reorganización administrativa y el término se integró en la provincia de Albacete. Turismo
Como edificio religioso destaca la iglesia parroquial de San Bartolomé, renacentista. También es mencionable la ermita de San Antón. Tarazona de la Mancha tiene una Plaza Mayor alrededor de la que se articula el espacio urbano. El conjunto de la plaza es del siglo XVII y responde a una traza racional y articulada de forma rectangular. Los edificios se abren al exterior con un hermoso balconaje volado en madera. La única construcción con soportales de arcos de piedra corresponde al Ayuntamiento. |