Situada en pleno corazón de las tierras más fértiles del Partido Judicial, constituye el centro neurálgico de la Tierra de Barros. En la actualidad la ciudad presenta un acusado desarrollo, ofreciendo, sin pérdida de su carácter de centro eminentemente agrícola, el perfil de una urbe moderna en la que, a partir de la secular actividad campesina relacionada con la producción de vino y aceite, se ha desarrollado una industria de notable pujanza. De tal manera, Almendralejo es hoy uno de los centros más destacados de Extremadura, y de los más representativos en tanto que núcleo de tradición campesina, siendo proverbial su carácter abierto y acogedor, y la franqueza y campechanía de sus gentes. Buena prueba de ello son los adjetivos de Ciudad de la Cordialidad, del Vino, del Romanticismo, etc., con los que ha sido nominada o por los que resulta conocida. Historia
El dolmen de la Vega de Harnina, los asentamientos de los Villares y otros restos antiguos, atestiguan la presencia de moradores en este lugar desde los tiempos más remotos. Su fundación se encuadra en las acciones para el poblamiento del territorio emeritense desarrollado por la Orden de Santiago tras la reconquista, debiendo situarse en el siglo XIII, si bien el momento concreto no está establecido con exactitud. La primera referencia documental conocida en relación con su existencia data de 1.327, correspondiendo a un privilegio otorgado a Mérida sobre la posesión de ciertos derechos sobre los enclaves de la zona. En su origen se asentó sobre un terreno cubierto de almendros, derivando de tales circunstancias su apelativo primero de Almendral de Mérida y, debido a su reducida entidad, pronto se consolidó para nombrarlo el diminutivo Almendralejo. Jurisdiccionalmente quedó integrado en la Orden de Santiago como aldea de Mérida, constando ya su condición de Encomienda a mediados del siglo XIV. En 1.536, y tras un largo pleito con Mérida, se hizo Villa exenta mediante el pago de 36.500 ducados de oro a Carlos I. A pesar de ello, en 1.573 la localidad fue vendida a Sevilla junto con Montemolín, Monesterio, Calzadilla y Medina de las Torres, saliendo de tal dominio cinco años después. Por fin en 1.665 la población compró su independencia definitiva y su propia jurisdicción con categoría de Señorío. Por Decreto de Isabel II, en 1.851 alcanzó el título de Ciudad. Turismo
Grande es el patrimonio histórico-artistico de Almendralejo. El casco urbano en si constituye ya un monumento debido a la gran cantidad de edificios y rincones interesantes. Muchos grupos escultóricos adornan la ciudad, entre los que habría que detacar el de La Paz y el Vendimiador. En cuanto a arquitectura religiosa, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Purificación es la edificación más sobresaliente, sin olvidar los conventos (y respectivas iglesias conventuales) de las Clarisas de Nuestra Señora del Amparo, el franciscano de San Antonio y el Claretiano del Corazón de María. La ermita de Nuestra Señora de la Piedad, del siglo XVI y ubicada en un bonito parque, merece una meción especial. En cuanto a edificaciones civiles, multitud de palacios y casa señoriales se pueden contemplar en el casco antiguo, como el palacio del Marqués de Monsalud, obra del XVIII, el de los Marqueses de la Encomienda, el de los Marqueses de la Colonia o el de los Condes de Oliva. Anexo al parque de la Piedad se encuentra la Plaza de Toros, de estilo neomudéjar, y otros edificios con valor artístico son el Matadero Municipal, la Cárcel, el Palacio de Justicia y la Casa Hospital de Caridad. |